the new album

Hay una versión de ti, que un día desaparece para siempre.

Porquehay dolores que no solo te rompen el corazón; te cambian. Te arrancan partes enteras de quién eras, partes de ti que nunca van a volver.

A veces, la vida te golpea tantas veces que dejas de reaccionar. Te quedas suspendido en el tiempo, en el espacio. Todo parece seguir bien sin ti. Nada te necesita.

Los días pasan. La gente sigue. Y tú te quedas en el mismo lugar. Sin saber qué sientes. Sin saber qué quieres. Sin entender quién eres ahora. Y llega un momento en el que incluso dejas de intentar explicarlo, porque nadie parece entenderlo realmente. Entonces aprendes a cargarlo solo. Aprendes a sonreír cuando no tienes ganas, a levantarte cuando ni tienes fuerzas y a seguir la vida cuando ya ni siquiera sabes a dónde vas.

Dejas de creer en tantas cosas. Dejas de creer en las promesas, en los "para siempre", en las personas, en el amor... y hasta en ti mismo. Porque el dolor tiene una forma muy extraña de vaciarte por dentro. Y cuando ya no queda nada de lo que conocías, te encuentras frente a la única persona que no puede abandonarte nunca: tú.

Y ahí empieza el trabajo más difícil: reconstruirte. No para volver a ser quien eras, sino para convertirte en alguien nuevo. Aceptando que aunque nunca volverás a ser el mismo, te queda la esperanza de poder ser alguien mejor. Y si pudiera lo volvería a vivir todo. Porque si el precio de haber vivido algo increíble es extrañarlo después, es un precio que vale la pena pagar. No me arrepiento de ser quien soy, de vivir la vida como la vivo, de amar como lo hago, de reír, de llorar, de disfrutar...

No me arrepiento de sentir mucho.

No me arrepiento de sentir tanto.